Todo el mundo da por supuesto que la madera da un toque cálido y acogedor a nuestra decoración, ayuda a crear un ambiente agradable. La mayor parte de las veces, es cierto. Sin embargo, no siempre es así. Os contaré una pequeña historia.

Un día, me llamó un cliente para ir a ver su despacho profesional. Había hecho una reforma y quería que lo viera para darle el “toque de gracia”, según sus palabras.

-          No sé que hacer, lo veo muy frío, necesito que lo veas y me digas que hace falta – Me comentó.

Conocía bien a mi cliente. Ya habíamos trabajado antes juntos y siempre he apreciado su buen gusto y sus descripciones claras. Era una persona que, en general, tenía claro lo que quería. Por eso me extrañó un poco que el resultado final no fuera el que deseaba.

Cuando llegue me recibió su secretaria. Él no se encontraba allí. El despacho era elegante y funcional y mostraba el buen gusto que yo ya esperaba. Había forrado con madera dos paredes. La mesa de despacho y las mesas auxiliares de la zona de estar era de madera. En realidad…¡todos los muebles eran de madera de nogal!

La materia prima era buena pero, como me transmitió mi cliente, le faltaba el “toque”, un algo difícil de describir.

Yo comencé a medir y la secretaria que se encontraba allí empezó a darme conversación,

-          La verdad es que ha quedado realmente elegante y cálido

A lo que yo contesté

-          La madera es un material cálido, pero cuando se abusa de él, el resultado es un ambiente frío

La secretaria se quedo con los ojos como platos y cara de “esta está realmente fatal”. Ella estaba plenamente convencida de que el ambiente era cálido por el simple hecho de que la madera es un material cálido de por sí. Por lo tanto, decorando con un material cálido sólo se podía crear un ambiente cálido. ¡Tan lógico!

Y yo, sin inmutarme, continúe explicándole

-          En este caso hace falta una mesa de centro para la zona de estar para resolver el problema. Una mesa de acero y cristal sobre una alfombra de pelo largo muy confortable quedará fantástica y estará en armonía con el resto del mobiliario. Unos estores con caídas que le den un toque de color y lo humanizaré con plantas.

Aunque no parecía de todo convencida, al final me reconoció que tanta madera podría resultar un tanto monótono y aburrido tras un tiempo. Al final estuvo de acuerdo en la conclusión y reconoció que había quedado muy “cálido” aunque se mostraba un poco escéptica sobre la solución que yo proponía.

Tardamos unos días en encontrar la mesa correcta y en realizar los estores pero cuando todo estuvo listo los llevamos y los colocamos. Cuando por fin todo estuvo en su sitio, mi cliente miró alrededor y comentó:

-          Ahora sí. Ahora está todo bien.

Ni que decir tiene que una se hincha de orgullo cuando oye estos comentarios. No hay mejor halago que saber que has acertado. Y su secretaria miraba alrededor un tanto sorprendida. Realmente no creía que la habitación pudiera mejorar más. Y sí, la habitación parecía cálida y acogedora.

Moraleja: Cuando tengáis una habitación que os resulta un poco fría porque habéis abusado de la madera, la solución es muy sencilla. Si necesitáis un mueble auxiliar ó barras de cortina, contrastar con un material frío como el acero y el hierro. El resultado queda realmente genial y conseguís resaltar la calidez de la madera.

Por cierto……la secretaria ahora es una buena clienta nuestra.

firma Lucia Canterano